
no recuerdo en que momento llegó a mi..., pero tuvo que ser silencioso y discreto..., así nada más..., simplemente llegó, sin dolor, sin alegría, sin la más mínima sensación de algún sentimiento conocido en este mio cuerpo, yo no lo necesitaba a él, yo no lo llamé, no lo busqué, no sabía nisiquiera que existía, hasta que lo vi en mi. él solo llegó de la nada y se quedó ahí también de la nada, no se que piensa, no se que siente, él no se mueve, no habla, no se comunica, solo lo veo, y seguro él me ve, no se si estará haciendo algo ahí donde está y no puedo verlo..., él solo está ahí, unido a mi..., pero así como está tan unido, a la vez está completamente ajeno, distante, privado..., él es... él es un pedazo de mi..., es mi carne, sí..., es mi carne, pero creo que nada más eso, bueno..., tal vez un poco de mi cerebro y de mi sangre, de mi pensamiento, no sé..., es tan raro..., es tan raro que él esté ahí, pero es como si no estuviese, físicamente él soy yo y yo soy él, somos lo mismo, pero..., ya no lo quiero más con migo, ya llevamos mucho tiempo, y no es que me estorbe, pero..., ya no lo quiero más, no lo necesito, nunca lo he necesitado, de nada me ha servido hasta ahora, y él nunca me ha dicho que me necesita, ni en que me puede servir, es más..., él nunca me ha dicho nada, y ahora él lucha por seguir aderido a mi, pero ¿porqué?, y no sé que pensar, me duele verlo así, debil, quemado, ensombrecido, pero..., él lo buscó, él vino a mi sin preguntar, y creo que esa es la consecuencia, por tomar una decisión de dos, solo con uno..., sí, él tuvo que haber pensado en que esto le iba a pasar... yo no se de donde viene y ahora tampoco se a donde podrá ir, pero no me importa, no debería de haberme importado nunca, y no lo haré más, seguiré envenenándote, seguiré quemandote, aunque mi piel se queme, aunque quede una cicatriz, no te quiero más.